Es técnica en Producción Editorial por la FCEDU-UNER y desde 2025, va también por la Licenciatura en Comunicación Social. “Fue una búsqueda personal y una manera de seguir creciendo; siento que ambas carreras dialogan entre sí”, señala.

Aitana Ugarte encontró en la Tecnicatura Universitaria en Producción Editorial la posibilidad de acercarse a un mundo que la había acompañado desde la adolescencia: el de los libros. Lo que comenzó como una búsqueda personal, en medio de dudas sobre su trayectoria académica y atravesada por la irrupción de la pandemia de Covid-19, terminó convirtiéndose en una experiencia de formación que le permitió descubrir el trabajo editorial desde adentro, realizar sus primeras prácticas profesionales y confirmar una vocación que todavía hoy sigue construyendo.
Su recorrido en la Facultad de Ciencias de la Educación comenzó en 2020. Hasta entonces estudiaba Letras en Santa Fe, pero no terminaba de sentirse cómoda con la carrera ni con el momento que atravesaba. Buscando una alternativa que mantuviera vivo su interés por la lectura y los libros, encontró la propuesta de Producción Editorial de la Universidad Nacional de Entre Ríos y decidió inscribirse. Apenas pudo asistir a dos clases presenciales antes de que la pandemia modificara por completo la experiencia universitaria. Los primeros años de cursado transcurrieron a través de las pantallas y recién en el tramo final de la carrera pudo compartir nuevamente las aulas con sus compañeros y compañeras.
“Durante la adolescencia fui una gran lectora. No sabía exactamente qué quería hacer, pero sí tenía claro hacia dónde quería ir; soñaba con trabajar en una editorial. No sabía en qué lugar ni desempeñando qué tarea, pero quería formar parte de ese universo. Cuando conocí la propuesta de la Tecnicatura en Producción Editorial, después de haber cursado un año de Letras, sentí qué era exactamente lo que estaba buscando: participar del proceso productivo de un libro y acompañar el nacimiento de nuevos proyectos”, reconoce.
A lo largo de la carrera encontró una propuesta formativa que combinaba conocimientos teóricos con una fuerte impronta práctica, lo que le permitió conocer de primera mano las distintas etapas que intervienen en la producción de una publicación.
“Si hay algo que destaco de la carrera es su perfil práctico. Producción Editorial te permite meter las manos en la masa, te enseña a organizar procesos, a trabajar con otros profesionales, a tomar decisiones editoriales, a resolver problemas y a adaptarte cuando las cosas cambian. También permite comprender cada uno de los eslabones que forman parte de una publicación y entender la importancia del trabajo colectivo. Es una carrera muy completa porque uno practica constantemente: corrige, edita, maqueta y aprende herramientas fundamentales para desenvolverse en el ámbito editorial”, valora.
En 2023 llegó el momento de realizar las prácticas curriculares, la instancia final que le permitiría acercarse al ejercicio profesional y completar su formación.
Así lo recuerda Aitana: “En 2023 presenté mi proyecto de prácticas curriculares, que era lo último que me faltaba para recibirme. Elegí realizarlas en el Instituto de Ayuda Financiera a la Acción Social (IAFAS). Incluso fue necesario tramitar un convenio con la Facultad porque todavía no existía uno vigente con la institución, por lo que todo el proceso se extendió un poco más; pero valió la pena. Las prácticas me permitieron descubrir el trabajo cotidiano y encontrar mi propio lugar. Comencé realizando tareas de corrección de estilo en la revista institucional Enlaces, una publicación creada para fortalecer el vínculo entre el Instituto y su comunidad”.
Cuando comenzó las prácticas, la revista era producida por un equipo externo y su tarea principal consistía en corregir los materiales que llegaban para su publicación. El trabajo se desarrollaba de manera remota y en diálogo permanente con el área de Comunicación Institucional. Con el tiempo, y en un contexto de reorganización interna, la producción de la revista pasó a realizarse íntegramente dentro del organismo. Esa transformación amplió sus responsabilidades y le permitió involucrarse en todas las etapas del proceso editorial: desde la planificación de contenidos y la redacción de notas hasta la organización de los materiales junto al equipo de Diseño, la corrección final y la publicación en la web y las redes institucionales.
Lo que había comenzado como una práctica curricular se convirtió en una oportunidad laboral concreta. Tras finalizar esa etapa accedió a una pasantía rentada que se extendió durante un año y medio, experiencia que acompañó hasta recibirse en 2025. Un año en el que llegó otra importante decisión que le permitió continuar en las aulas de la FCEDU.
“Los años en IAFAS fueron mi primer acercamiento al mundo laboral. También tuve la oportunidad de colaborar con estudiantes de Comunicación Visual de Santa Fe en la corrección de trabajos y revistas, y hasta recibí una propuesta para desempeñarme como coordinadora editorial de la revista Barriletes, aunque finalmente decidí no aceptar. Mientras tanto, tomé otra decisión casi sin pensarlo: comenzar la Licenciatura en Comunicación. Más que una obligación, fue una búsqueda personal y una manera de seguir creciendo; hoy continúo estudiando y siento que ambas carreras dialogan entre sí. La formación en Comunicación me aportó nuevas herramientas para la escritura y complementó todo lo aprendido en Producción Editorial”, destaca.
Actualmente, Aitana continúa su formación académica mientras busca nuevas oportunidades laborales vinculadas al campo editorial y de la comunicación. La tecnicatura le permitió adquirir herramientas específicas, conocer el funcionamiento del mundo editorial, realizar prácticas profesionales y confirmar que ese universo que había imaginado durante años era, efectivamente, el lugar donde quería desarrollarse.
Acerca del lugar que ocupa en su experiencia la universidad pública, sostiene: “Cuando uno termina la escuela no siempre sabe qué camino tomar y encontrarse con una institución que abre sus puertas, con docentes comprometidos y con compañeros con quienes se construyen vínculos tan lindos, es algo que merece ser valorado. Por eso sigo estudiando en la misma Facultad; y por eso, también, sigo apostando a la universidad pública. Solo tengo palabras de agradecimiento”.
