Es profesora en Ciencias de la Educación por la FCEDU-UNER. Actualmente se desempeña como asesora pedagógica y antes también trabajó en institutos de formación docente, además de como orientadora educacional y tutora en escuelas secundarias. En el Ministerio de Educación de Santa Fe integró el equipo técnico dedicado a la educación en contextos de privación de la libertad. Su experiencia, en primera persona.

Epifanía Goncebat es Profesora en Ciencias de la Educación, graduada de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional de Entre Ríos. Oriunda de Paraná, ingresó a la Facultad en 2011, luego de atravesar algunas incertidumbres al momento de elegir una carrera. Actualmente se desempeña en el área de Asesoría Pedagógica en dos escuelas de la capital entrerriana.
Cuando estaba terminando la secundaria, le interesaban tanto Ciencias de la Educación como Comunicación Social, dos carreras que se estudian en la FCEDU. Para conocer mejor las propuestas, se acercó a la Facultad junto a su mamá, consultaron los planes de estudio y, después de ese primer acercamiento, se tomó un tiempo para pensar y leer sobre ambas opciones. Finalmente, eligió Ciencias de la Educación. Si bien tenía dudas, también contaba con el respaldo de su familia para estudiar y con la tranquilidad de saber que, si la carrera no era lo que esperaba, podía volver a empezar y elegir otro camino.
Sobre sus primeros pasos en la universidad, recuerda: “Empecé a cursar sin conocer a nadie, no tenía ningún amigo, nadie que estudiara allí, pero fue muy lindo porque fui conociendo compañeros y compañeras de otra ciudades de Entre Ríos, de Santa Fe. Con una de ellas, incluso, hicimos toda la carrera juntas y nos recibimos juntas al rendir la última materia”.
Durante el cursado fue aprobando las materias y encontrándose con un ambiente que le resultaba cada vez más interesante. La experiencia universitaria le permitió acercarse a nuevas formas de comprender algunas cuestiones y de pensar, escribir, leer e interactuar, además de fortalecer el pensamiento crítico, la comunicación y el trabajo con otras personas. A ese recorrido se sumó una beca de trabajo en la Secretaría de Extensión Universitaria, que le permitió participar de actividades por fuera del cursado tradicional, como las ferias de carreras y el Tramando Medios.
Su recorrido laboral estuvo principalmente ligado al ámbito educativo y a distintos espacios de trabajo vinculados con la enseñanza y el acompañamiento pedagógico. “Mis experiencias laborales han sido sobre todo en secundaria, dando clases. También trabajé en distintas escuelas como asesora pedagógica, entre ellas en una escuela agrotécnica. Esa fue una experiencia de mucho aprendizaje, de construcción y de conocer otras prácticas, otros marcos normativos, otra forma de pensar la enseñanza, las estrategias, la evaluación”, asegura.
Durante dos años también trabajó en el Ministerio de Educación de Santa Fe, dentro de un equipo técnico dedicado a la educación en contextos de privación de la libertad. Allí participó en la construcción y elaboración del diseño curricular para personas jóvenes y adultas de nivel secundario. Lo define como un proceso colaborativo que implicó poner en diálogo y tensionar saberes aprendidos durante la formación universitaria con las particularidades de esa situación, además de trabajar junto a colegas de otra provincia. Para Epifanía, esa experiencia fue desafiante y valiosa, tanto por el trabajo de gestión como por el proceso de construcción colectiva.

Otro ámbito que formó parte de su recorrido fueron los institutos de formación docente. Allí encontró la posibilidad de repensar las prácticas docentes y pedagógicas desde otro lugar, acompañando a quienes se preparan para ejercer la docencia y compartiendo con ellos saberes y experiencias. También pudo acercarse a la teoría desde otra perspectiva y revisar sus propias prácticas. Actualmente no trabaja en profesorados, aunque confiesa que es una experiencia que le gustaría retomar. A su trayectoria se suma, además, el trabajo en pareja pedagógica junto a otro colega, que valora especialmente por el aporte de distintas miradas y por la posibilidad de complementar y reforzar la labor de cada docente.
Al momento de definir su recorrido académico, también tuvo que optar entre dos propuestas de formación. “Llegado el momento de elegir entre la Licenciatura y el Profesorado, opté por el Profesorado, y no me arrepiento, porque el ejercicio de la docencia es algo que me gusta mucho”, expresa.
Durante su formación, realizó sus prácticas junto a compañeras en la Universidad Autónoma de Entre Ríos (UADER), en la cátedra de Didáctica General. Cuenta que resultó una experiencia desafiante y enriquecedora que luego pudo complementar con los aprendizajes propios del ejercicio profesional. Una vez graduada, fue conociendo sobre la marcha distintos aspectos del mundo de la docencia, desde los trámites y los puntajes hasta los concursos y otras cuestiones vinculadas al ingreso y desarrollo de la actividad.
También trabajó como orientadora educacional en escuelas secundarias, contextos en los que asumió roles vinculados principalmente al acompañamiento de las trayectorias escolares. Desde esos espacios acompañó distintas dimensiones de las experiencias de los estudiantes para favorecer un paso exitoso por la escuela, intervino ante situaciones de convivencia y participó en propuestas como jornadas de convivencia, salidas y talleres de Educación Sexual Integral (ESI).
En paralelo, continuó ampliando su formación profesional. “Luego de recibirme en 2017 fui haciendo también algunas capacitaciones que tienen que ver con ESI, con acompañamiento de las trayectorias, con la evaluación de los aprendizajes, con la práctica docente y también realicé la Especialización en Políticas Públicas de Niñez, Adolescencias y Familia, que se dicta en la Facultad de Trabajo Social de la UNER. Esa formación fue muy rica y me brindó también a otras herramientas, otros conocimientos para repensar, no sólo las prácticas educativas sino otras prácticas que tienen que ver con las infancias y las adolescencias”, señala.
Para Epifanía, el ejercicio de la docencia está ligado a la formación permanente y a la posibilidad de seguir incorporando nuevos aprendizajes. En ese sentido, se mantiene abierta a nuevas experiencias laborales, que entiende como desafíos y oportunidades para continuar creciendo tanto profesional como personalmente.
Su recorrido también está atravesado por un agradecimiento hacia la Facultad y la universidad pública, espacios que reconoce por las oportunidades y experiencias gratificantes que ofrecen. Desde allí, sostiene una defensa del derecho a la educación y al espacio de la universidad pública como institución que amplía posibilidades para todos y todas.
