Egresadas y egresados de Gestión Cultural, Producción Editorial y el título intermedio de Comunicación Social recibieron su reconocimiento académico el viernes 9 de octubre en el Auditorio Rodolfo Walsh.
La Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional de Entre Ríos (FCEDU-UNER) celebró el acto académico de Colación 2026 de las carreras Tecnicatura en Comunicación Social, Tecnicatura en Gestión Cultural, Tecnicatura Universitaria en Producción Editorial y Tecnicatura en Producción Editorial, la noche del viernes 9 de octubre en el Auditorio Rodolfo Walsh.
Al tomar la palabra, la decana, Aixa Boeykens, destacó el valor de la formación recibida por las y los egresados y la posibilidad de aportar, desde sus disciplinas, a los campos de la comunicación, la producción editorial y la cultura. También puso en valor el acompañamiento colectivo que hace posible cada trayectoria universitaria y en ese sentido, remarcó la necesidad de exigir al Poder Ejecutivo Nacional el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario necesario para sostener el sistema público de educación superior y la ciencia argentina. En esa línea, convocó a acompañar la quinta Marcha Federal Universitaria prevista para el jueves 15 de octubre. “Lo que está en juego, además del derecho a la educación, es el respeto por la división de poderes y el orden constitucional. Como en las otras cuatro oportunidades en que nos expresamos en el espacio público, invitamos a toda la ciudadanía a acompañarnos en esta nueva movilización por la educación, la democracia y la soberanía”, expresó.
En el año en que se cumplen 50 años del inicio de la última dictadura cívico militar, Boeykens recordó las restricciones que atravesaron las universidades durante ese período, entre ellas las cesantías, los límites a la libertad de cátedra, la imposición de aranceles, los cupos y los exámenes de ingreso. También destacó el papel de la recuperación democrática de 1983, cuando la normalización universitaria, la democratización de los planes de estudio y el ingreso irrestricto formaron parte de una ampliación de derechos. Desde esa perspectiva histórica, señaló la importancia de las universidades para el futuro del país: “En este presente que nos toca vivir, el gobierno parece no percibir el valor estratégico de las universidades para el desarrollo argentino. El crecimiento de una nación requiere de conocimiento y recursos humanos altamente capacitados, que derraman en la sociedad de múltiples maneras. En Argentina, la inversión en educación superior es crucial para resolver problemas sociales, sanitarios y económicos”.
En otro orden, la decana también se refirió a la necesidad de fortalecer las políticas de cuidado dentro de la comunidad universitaria. En ese marco, recordó que el 10 de octubre se conmemora el Día Internacional de la Salud Mental, cuyo lema este año es “Escuchemos a las personas con experiencia vivida: voces reales, cambio real”. Planteó que el bienestar psicológico es un derecho inseparable del acceso a la educación y advirtió sobre las situaciones de vulnerabilidad emocional que atraviesan estudiantes, docentes y personal nodocente, en un contexto marcado tanto por la ansiedad y las presiones como por las dificultades cotidianas vinculadas con el acceso a la vivienda, el transporte y la alimentación.
Otro de los desafíos que señaló fue el impacto de las transformaciones tecnológicas en el mundo del trabajo y en los procesos de formación. Al respecto, subrayó la importancia de incorporar una comprensión crítica de la inteligencia artificial, que contemple tanto la ética de su desarrollo y aplicación, como la soberanía tecnológica y el juicio crítico en su utilización. En relación con estos desafíos, Boeykens repasó el trabajo de actualización de las propuestas académicas que la Facultad lleva adelante desde 2023, en el marco del Programa de Innovación Curricular de la UNER.
Hacia el final de sus palabras, Boeykens dedicó un reconocimiento especial al profesor Oscar Bosetti, cuya trayectoria dejó una huella en la vida académica y colectiva de la Facultad. Su labor como educador, su vínculo con la radio y su compromiso con los proyectos compartidos fueron parte del homenaje. “A este maestro que nos entusiasmó con sus clases, que nos hizo amar la radio, que generó escucha y confianza en sus estudiantes, que convidó a integrar proyectos y se sumó siempre a ser parte de distintas propuestas colectivas, vaya nuestro cálido homenaje. Hoy nos sentimos más solos ante su fallecimiento pero, en honor a todas esas aventuras compartidas, a su apuesta por un mundo mejor y más solidario, estamos seguros que nos sigue acompañando desde ese otro lugar en el que le toca estar”, expresó.
En representación de la Tecnicatura en Producción Editorial, la egresada Zoe Sanseverinatti reflexionó sobre el significado de recibir un título universitario y el recorrido que hay detrás de ese logro. Aunque reconoció el esfuerzo personal que implica finalizar una carrera, destacó que ninguna trayectoria se construye en soledad y que la experiencia universitaria está atravesada por los vínculos y los aprendizajes compartidos. “¿Qué significa la entrega de este diploma? ¿Qué significa la entrega de un título? Estar acá hoy, contentos, recibidos, implica un logro personal, sin dudas. Cada uno de nosotros sabe cuánto esfuerzo, cuánto tiempo, cuántas dudas, certezas y cuántas personas hay detrás de este momento. Pero sabemos muy bien, sobre todo los que venimos de las ciencias sociales y las humanidades, que de individualidades no está hecho el mundo, aunque muchos nos quieran hacer creer que sí. Nadie llega solo hasta acá. Nadie transita la universidad solo. Pero sobre todo nadie se va solo de la universidad”, señaló.
Desde esa mirada, puso el foco en el papel de la universidad pública como institución que garantiza el acceso a la educación superior y transforma las vidas de quienes la transitan. En un contexto en el que se debate el financiamiento universitario, señaló que la discusión excede lo presupuestario. “Detrás de cada título hay docentes que inspiraron, compañeros que alentaron, familias que apoyaron, trabajadores que sostuvieron. Pero sobre todo, detrás de nuestros títulos, hay una institución que hizo posible que estemos acá. Una institución centenaria, pública, gratuita y de calidad. Una universidad pública que hoy está en el centro de una discusión que no es solamente presupuestaria. Se discute cuánto estamos dispuestos, como sociedad, a invertir en educación, en ciencia, en investigación y en la posibilidad de que el conocimiento sea un derecho y no un privilegio”, expresó.
Para Sanseverinatti, esa transformación también alcanza a los entornos y las historias de quienes acceden a la educación superior: “Lo digo desde mi propia experiencia: soy la primera generación universitaria de mi familia, hija de un obrero metalúrgico y de una maestra de educación especial. La universidad pública cambió mi vida y la de mi familia para siempre. Nos hizo pensar distinto. Nos hizo pararnos distinto frente al mundo”.
Su reflexión también se detuvo en el valor del conocimiento que se construye cotidianamente en las universidades, especialmente en un contexto atravesado por discursos que evalúan las actividades y los saberes según criterios de productividad y rentabilidad. Desde su formación en Producción Editorial, planteó interrogantes sobre el sentido de producir libros, ampliar el acceso a la lectura y democratizar la palabra, así como sobre el aporte de las humanidades a la imaginación, la conciencia, la memoria y la construcción de otros horizontes posibles. Frente a las miradas que exigen una utilidad inmediata para cada aprendizaje, propuso ampliar la perspectiva y reconocer que el trabajo universitario también produce pensamiento crítico, cultura y herramientas para comprender y transformar la realidad. En ese sentido, invitó a preguntarse qué sociedad se construye cuando solo se considera valioso aquello que puede medirse en términos de rentabilidad.
En representación de la Tecnicatura en Gestión Cultural, la graduada Daniela Farfala comenzó sus palabras con un recuerdo para integrantes de la comunidad universitaria que fallecieron y dejaron una huella en la Facultad. Entre ellos, mencionó especialmente al graduado de Gestión Cultural Sergio Otero y al profesor Oscar Bosetti. Desde esas ausencias, Farfala propuso pensar las trayectorias personales co
mo parte de una trama de vínculos, experiencias y aprendizajes que anteceden y acompañan la vida universitaria. “Nombrarlos hoy no es solamente un gesto de afecto. Es recordar que nadie llega completamente sole a ningún lugar. Llegamos con nuestras propias historias, con nuestras raíces, con las personas de las que venimos, con quienes nos enseñaron antes de cualquier aula, con nuestras familias, nuestros barrios, nuestros trabajos, nuestros espacios de pertenencia y con todas esas experiencias que fueron formando nuestra manera de mirar el mundo. Yo no llegué a esta carrera siendo una hoja en blanco. Llegué con todo lo que había aprendido antes, con los trabajos que hice, con las personas que conocí, con las cosas que me salieron bien y con las que no, con mis propias preguntas y también con las preguntas que otres me ayudaron a hacerme. Y creo que algo de eso nos pasa a todes”, manifestó.
En esa línea, señaló que recibir un título supone también reconocer las experiencias que hicieron posible llegar hasta ese momento y la historia de la institución en la que se desarrolló la formación. La universidad, recordó, es el resultado de una construcción colectiva que atraviesa generaciones: “La universidad pública no nos fue dada. Fue construida. Fue discutida. Fue defendida. Hay generaciones de personas que reclamaron, se organizaron y pusieron el cuerpo para que existiera la universidad que hoy habitamos. Algunas dejaron incluso su sangre en esas luchas. Lo que tenemos hoy no apareció naturalmente. Y tampoco está garantizado para siempre. Nos formamos dentro de esa historia. Y durante estos años también fuimos parte de ella. Estuvimos adentro, vimos sus dificultades, vivimos sus discusiones y aprendimos también de su capacidad de seguir haciendo, aún cuando las condiciones no acompañan. Por eso creo que esta colación no debería ser solamente una celebración de llegada. También es un momento para preguntarnos qué hacemos ahora desde el lugar que ocupamos”.
La reflexión sobre ese compromiso encontró una expresión particular en el campo de la Gestión Cultural. Farfala destacó que las decisiones vinculadas con los proyectos, las voces, los espacios y las memorias que se ponen en circulación tienen consecuencias en la vida de las comunidades y expresan una manera de entender el mundo. “Trabajar con la cultura también significa trabajar con las formas en que una comunidad se piensa, se encuentra, se expresa y construye su vida cotidiana. Elegir qué proyectos acompañamos, qué voces escuchamos, qué espacios abrimos, qué memorias cuidamos y qué cosas decidimos poner en común también habla del mundo que queremos construir. Y eso implica tomar posición. Implica tener convicciones. Porque la cultura no es neutral. La comunicación tampoco. La educación tampoco. Y quizás una de las cosas más valiosas que podemos llevarnos de una universidad es justamente haber aprendido a preguntarnos por eso”, agregó.
Por parte de la Tecnicatura en Comunicación Social, el egresado Gianluca Giovenal destacó el compromiso de docentes que, aun en un contexto complejo para las universidades públicas, sostienen su tarea y acompañan la formación de sus estudiantes. En ese marco, cuestionó el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario por parte del Gobierno Nacional y remarcó
la importancia de participar en la quinta Marcha Federal Universitaria. “En esta facultad tenemos profesores que inspiran y dictan clases con gran pasión, que desean siempre lo mejor para uno. Personas que con sudor y sangre y apretando bien los dientes bancan el momento difícil que está viviendo la universidad pública.”, expresó.
Uno de los momentos más emotivos de su intervención estuvo dedicado a Oscar Bosetti, a quien recordó desde el vínculo personal, la calidez y las múltiples facetas que marcaron su trayectoria como docente, investigador y periodista. Giovenal evocó su humor, su generosidad y su capacidad de acompañar a quienes compartieron con él distintos espacios de la vida universitaria: “‘No se muere quien se va, solo muere quien se olvida’ y por eso el profesor Oscar Bosetti va a ser inmortal; se mantendrá vivo en la memoria de todas las personas a las que inspiró y seguirá inspirando. Quienes compartimos con él, aunque sea un ratito, podemos decir que fue una persona genuina, humana y bondadosa. Contagiaba buen humor y siempre que se acercaba te robaba una sonrisa, era un hombre que sinceramente se alegraba de verte y de que estés bien. Polivalente significa que algo o alguien tiene la capacidad de servir para varios fines, cumplir distintas funciones o adaptarse a múltiples situaciones. Esta definición le queda perfecta a Oscar, quien dedicó su vida a sus pasiones; investigador, docente, periodista, hincha de Ferro. Fue ese profesor amable y afectuoso que todos querían tener en el aula. También fue ese amigo que te escuchaba y acompañaba… De todo corazón le agradezco por dedicarse a la docencia, porque si no, tal vez jamás lo hubiera conocido”.
Al cerrar, Giovenal agradeció a la Facultad por brindarle un espacio para expresar sus ideas y por las herramientas adquiridas durante su formación. También destacó la importancia de cultivar el pensamiento crítico a través de la lectura, el aprendizaje, la escucha y el intercambio con otras personas, así como de reconocer los errores como oportunidades para aprender y mejorar. “Gracias a la Facultad por brindarme esta oportunidad; no solo de poder decir lo que pienso, sino también, de darme las herramientas necesarias para no dejar de cuestionar y no dar las cosas por sentado” dijo para concluir.
Egresados y Egresadas
Tecnicatura en Comunicación Social con orientación en Audio
ESCOUBOUE, Yamina Daiana
ETCHEMENDIGARAY, Luciana Raquel
FITIPALDI, Giovana
Tecnicatura en Comunicación Social con orientación en Gráfica
BALCAR, Milagros
BREGANT, Justina
CORONA, Fausto Antonio
CHILOTEGUI ACOSTA, Galo
GAREIS, Candela Verónica
GIOVENAL, Gianluca
NAVARRO, Thiago Valentín
Tecnicatura en Comunicación Social con orientación en Imagen
ARIJÓN, Genaro
COSSO, Enzo Agustín
FERREYRA, Lucila Itatí
PERRON, Nikole Macarena
ROTMAN, Aldo Manuel
Tecnicatura en Comunicación Social con orientación en Redacción
AZCUÉ, Aldana Alejandra
GIOVENAL, Gianluca
LAIME, Aldana Belén
MATTEODA, Carlos Rodolfo
NONINO, Martina
WOLLERT, Nadine
Tecnicatura en Gestión Cultural
ALMEIDA, Valeria Raquel
ANDOLFO, María del Huerto
FARFALA, Daniela
FISCHER, Sofía Daniela
GUTIÉRREZ, Azul
HERBEL, Mónica Liliana
HERBEL, Sebastián Ernesto
MELLIT, Noelia Guadalupe
MOREIRA, Araceli Evangelina
SCHIERLOH, Silvia Beatriz
SEGURA, Alberto Eduardo
SOSA, Gisela Beatriz
STIEB, Carina Guadalupe
Tecnicatura en Producción Editorial
ARDISÓN GALERA, Estefanía Ornella
POLI, María Virginia
ROUDE SCATENA, Ailen Abril
SACKS, Lucía Guadalupe
SANSEVERINATTI, Zoe Maria
TALAVERA, Melina Soledad
ZARATE, Eliana
Tecnicatura Universitaria en Producción Editorial
CARDOZO, Jordana Abril
CEJAS, Gabriela
ENGELBERGER LAMOISSE, Celina
GALARZA HERRERA, María Eugenia
MANFRONI, Adolfo Alfredo
MARADEY, Lía Agustina
SUAREZ DOMÉ, Agustina
ZAPATA, Antonella








