Los planes de estudio rediseñados en el marco del Programa de Innovación Curricular incorporan el sistema de créditos académicos, una forma de reconocer el tiempo total que las y los estudiantes dedican a su formación. La medida busca avanzar hacia propuestas más flexibles, favorecer el reconocimiento de trayectos y contribuir a acercar la duración prevista de las carreras al tiempo que efectivamente demanda completarlas.
Estudiar una carrera universitaria implica mucho más que asistir a clases. Leer bibliografía, realizar trabajos prácticos, investigar, preparar exámenes o participar de proyectos son actividades que forman parte del proceso de aprendizaje y demandan tiempo. La incorporación del sistema de créditos permite que ese trabajo también sea contemplado al momento de diseñar los planes de estudio.
En la UNER, este cambio forma parte del proceso desarrollado por la Secretaría Académica de la Universidad a través del Programa de Innovación Curricular (PIC), en consonancia con el Sistema Argentino de Créditos Académicos Universitarios (SACAU). La propuesta apunta a revisar las carreras teniendo en cuenta no solamente los contenidos y las horas de interacción entre docentes y estudiantes, sino también el volumen total de trabajo que requiere la formación.
¿Cómo funciona el sistema de créditos?
Un crédito académico representa 25 horas de trabajo total del estudiante. Ese tiempo comprende tanto las horas de interacción pedagógica -como clases, talleres, laboratorios o prácticas- como las destinadas al trabajo autónomo: lectura, estudio, elaboración de trabajos, preparación de evaluaciones y otras actividades necesarias para alcanzar los
objetivos de formación.
De acuerdo con la normativa de la Universidad, los planes de estudio se organizan sobre la base de 60 créditos por año, equivalentes a 1.500 horas de trabajo total del estudiante. Esto no significa sumar nuevas horas a las carreras. Por el contrario, implica hacer visible un tiempo que forma parte de la experiencia de estudiar y considerarlo desde el propio diseño curricular.
Planes de estudio más acordes a las trayectorias
Incorporar el tiempo total de trabajo permite diseñar una distribución más equilibrada de la carga académica. También busca contribuir a reducir la brecha entre la duración teórica de una carrera -la prevista en su plan de estudios- y el tiempo que efectivamente demanda completarla.
Esta cuestión fue uno de los puntos abordados por el Programa de Innovación Curricular: revisar la duración y la carga de las carreras supone considerar las condiciones reales en las que se desarrollan las trayectorias estudiantiles y el tiempo necesario para aprender.
Más flexibilidad, reconocimiento y movilidad
El sistema de créditos también se vincula con una transformación más amplia de los planes de estudio. La incorporación de estructuras curriculares más flexibles permite reconocer distintos recorridos y actividades de formación y generar mayores posibilidades de articulación entre propuestas académicas. Al contar con una unidad común para expresar el trabajo académico, los créditos facilitan el reconocimiento de trayectos formativos y favorecen la movilidad entre carreras y universidades.
A su vez, la adopción de este sistema acerca a la UNER a criterios compartidos por otras instituciones universitarias del país y del mundo, fortaleciendo las posibilidades de articulación, reconocimiento académico y movilidad.
De este modo, los créditos no constituyen solamente una nueva manera de expresar la carga horaria de una carrera. Son parte de una política curricular orientada a construir propuestas formativas más flexibles e integrales, que reconozcan el trabajo real que implica estudiar y acompañen las diversas trayectorias de las y los estudiantes.
Consultas: creditosacademicos.fcedu@uner.edu.ar
Más información en el siguiente enlace
Formulario de solicitud de reconocimiento de créditos
